No te olvides... (Es/En)

“No te olvides del de abajo” me señalo un amigo el otro día, al cruzarnos en la calle. Hacía tiempo que no coincidíamos. Es una de esas personas que se dedica a hacer el bien sin mirar a quien.
Lo conocí precisamente en la calle. Un día, mientras hacia mi caminata diaria hacia el trabajo, me dio botella (en cuba se le dice a darte un aventón en auto, moto, etc.).
No lo conocía, pero conectamos rápido. Llegué al punto de mi destino, le agradecí y seguí mi camino.
Par de días después, sucedió igual. Casi la misma hora, casi el mismo punto del trayecto. Otro aventón, otra conversación animada sobre la situación cotidiana del cubano. Así fueron sucediéndose más encuentros.
En algún punto llegué a sospechar de mi buena suerte o de las buenas intenciones de aquel hombre que yo no conocí, pero que incluso en una ocasión, me cruzó en sentido contrario y viró a recogerme, para darme un aventón. Demasiada buena gente para mi gusto, pensé por un momento.
Tiempo después supe que era un buen amigo de uno de mis familiares cercanos. Yo no lo conocía, al menos no lograba reconocerlo.
Pero, la verdad es que, amigo o no de alguien cercano a mí, es un alma solidaria, a la que no se le había subido la fama para la cabeza después de haber mejorado algo su situación económica.
Volviendo a la frase del inicio, y a la reflexión que me generó… al leer los post de la iniciativa sobre la solidaridad propuesta por @damarysvibra, asocie la frase de ese amigo con la propuesta hecha en esta comunidad.
Creo que una de las frases que primero acudió a mi mente fue una utilizada por los mayores de mi familia: Como me ves, te verás.
Es probable que no tenga el mismo sentido en ambos contextos, pero gramaticalmente hablando, simplemente la asocie.
Y creo que tuvo que ver con la posibilidad de reconocer que todos, sin excepción podemos pasar por situaciones digamos que de indefensión, de vulnerabilidad, etc.
Y eso no debe olvidarse, no desde una perspectiva oportunista, sino todo lo que implica en sí.
Por ejemplo, la posibilidad de ofrecer una mano a quien lo necesite conlleva por un lado, asumir una actitud empática y en correspondencia, analizar a la realidad en que nos movemos de una manera más crítica.
Desde ese punto, creo incluso que puede asumirse una actitud preventiva ante posibles situaciones complejas que podemos atravesar.
Por otro lado, a además de hacer el bien en si mismo, que ya es una actitud muy noble y digna de respeto.
El hecho de estar en posición de ofrecer algún tipo de ayuda, nos levanta el espíritu.
No por el hecho de sentirnos superior a la persona que a la que ayudamos, sino por el hecho de que cuando ofreces, estas en situación que te permite darte cuenta de lo que aun tienes, y puedes valorarlo más.
Incluso, practicar la solidaridad creo que nos previene de creencias limitantes, casi que paranoicas. A veces me he sorprendido pensando: tanta bondad.. Que querrá a cambio?
Puede que en ocasiones el contexto nos lleve a pensar de ese modo, pero eso también es un indicador de algunas fallas en nuestro modo de pensar, de lo que esperamos del mundo.
Y la solidaridad precisamente, cuando la practicas, te permite abrir el espectro de tu mente.
Ya no miras con recelo a a quien viene con una mano amiga, sencillamente porque tu practicas ese modo de vida y no ves fantasmas porque conoces ese terreno.
Bueno, agradecido por tu compañía hasta el final, te dejo un abrazo de amigo.
Texto traducido al ingles por Google traductor.
Imagen tomada con mi teléfono Xiaomi Redmi.
ENGLISH VERSION

“Don’t forget the one downstairs,” a friend pointed out to me the other day as we passed each other on the street.
It had been a while since we’d run into each other. He’s one of those people who dedicates himself to doing good without expecting anything in return.
I met him on the street, of all places. One day, while I was on my daily walk to work, he gave me a ride (in Cuba, that’s what they call giving someone a ride in a car, on a motorcycle, etc.).
I didn’t know him, but we hit it off quickly. I reached my destination, thanked him, and continued on my way.
A couple of days later, the same thing happened. Almost the same time, almost the same spot on the route.
Another ride, another lively conversation about the daily life of Cubans. More encounters followed.
At some point, I began to wonder about my good fortune or the good intentions of this man I didn’t know, but who, on one occasion, even crossed my path going the other way and turned around to pick me up for a ride. Too kind for my liking, I thought for a moment.
Some time later, I learned he was a good friend of one of my close relatives.
I didn't know him, or at least I couldn't recognize him. But the truth is, friend or not of someone close to me, he's a compassionate soul, someone who hadn't let fame go to his head after his financial situation improved somewhat.
Going back to the initial quote and the reflection it sparked... while reading the posts about the solidarity initiative proposed by @damarysvibra, I associated that friend's quote with the proposal made in this community.
I think one of the first phrases that came to mind was one used by the older members of my family: "As you see me, so you will be."
It probably doesn't have the same meaning in both contexts, but grammatically speaking, I simply made the connection.
And I think it had to do with the possibility of recognizing that we can all, without exception, go through situations of helplessness, vulnerability, and so on.
And that should not be forgotten, not from an opportunistic perspective, but in all that it implies in itself.
For example, the possibility of offering a helping hand to someone in need entails, on the one hand, adopting an empathetic attitude and, correspondingly, analyzing the reality in which we live more critically.
From that perspective, I even believe it allows us to adopt a preventative approach to potentially complex situations we might encounter.
On the other hand, besides doing good itself, which is already a very noble and respectable act, being in a position to offer some kind of help lifts our spirits.
Not because we feel superior to the person we are helping, but because when you offer, you are in a position that allows you to realize what you still have, and you can value it more.
Furthermore, I believe that practicing solidarity prevents us from developing limiting, almost paranoid, beliefs. Sometimes I've caught myself thinking: so much kindness...
What does he want in return? Perhaps the context sometimes leads us to think that way, but that is also an indicator of some flaws in our way of thinking, in what we expect from the world.
And solidarity, precisely when you practice it, allows you to broaden your mind.
You no longer look with suspicion at those who come with a helping hand, simply because you practice that way of life and you don't see ghosts because you know that terrain.
Well, thank you for your company until the end, I send you a friendly hug.
Text translated into English by Google Translate.
Image taken with my Xiaomi Redmi phone.
Muy interesante @jrobe, la solidaridad es una bendición. Un abrazo
Muchas gracias amigo, por tus deseos. Gracias tamvienbpoe el tiempo dedicado. Un abrazo
Si, dudar de las intencionesde de quien ofece una ayuda no pedida es una de las tantas cosas aprendidas en el hogar desde muy niños,las dvertencias de la madre, la abuela, palabras como: no le aceptes nada a un extraño o nadie da nada de gratis, quedan guardaditas, hasta el día que aparece el extraño con su buena disposición y desconfiamos. Aprender a confiar también es un trabajo que tenemos ue realizar.
Saludos, gracias por unirte y aportar al tema. 😊
Un gusto participar. Hay muchos patrones q aprendemos que si bien wn su momento puedem ser adaptativos, ya luego pueden crearnos barreras.